‘Codex Magica’ de Texe Marrs. Libro recopilatorio sobre mudras y signos gestuales masónicos.

25 de septiembre de 2021

Introducción

Los mudras son signos gestuales muy antiguos que ya existían en la antigua India de los Vedas. Básicamente funcionan a modo de contenedor o recipiente que es activado espiritualmente en un proceso de intención. La técnica está en subirse a los ‘estados alterados de conciencia’ o gnosis ya que es ahí donde “sucede la magia”; es decir, donde se cargan los hechizos que se asocian al mudra. Y esto no es otra cosa que proporcionar rango de acción a un demonio o demonios a los que se invoca para asociarlos a ese mudra. Y luego están los signos masónicos que son invenciones recientes y que suelen indicar el grado en el que se encuentra el iniciado; el Rito Escocés tiene 33º grados; y supongo que no todos son para ser cargados. La masonería aprobecha para darle más utilidades o capa de funciones a estos ignos. No sé decir.

El caso es que tanto con los mudras como con los signos gestuales masónicos, ambos hiper-utilizados por la masonería, no conviene perder demasiado el tiempo en afinar con precisión su significado oculto. Lo que nos interesa es identificar estos signos en medios de comunicación y fotos familiares, se sorprenderán la de allegados que tienen que llevan una doble vida, y así poder cuantificar cómo de extendido y hasta dónde llega el cáncer de la internacional secta, y satanista, de la masonería. Es una marea negra que aún hoy me sigue sorprendiendo sobremanera su tamaño. Es un coloso para desgracia de todos.

‘Codex Magica’, de Texe Marrs

Dejo a continuación la siguiente obra del escritor Texe Marrs. Su libro ‘Codex Magica’ de 2005 (enlace a pdf), donde nos da su visión de estos signos masónicos y de sus significados y vertientes. El libro es valioso y recomendable, en su conjunto hace bien, pero antes dejo una aclaración sobre él.

Texe Marrs y San Ignacio de Loyola

El libro de Texe Marrs un muy recomendable pero tengan cuidado que le he cogido en un par de errores grandes y es un libro que no he mirado mucho. Por ejemplo. San Ignacio de Loyola (páginas 309 y 318) no fue acólito del judaísmo (lo que hoy sería un masón al uso), sino que el pintor que le hizo aquel retrato donde a San Ignacio se le refleja haciendo un signo esotérico, sí lo fue. Es decir, el acólito luciferino era el retratista y no San Ignacio; y quiero confiar en que Texe Marrs a caído en un error de apreciación, que aún grande, muy grande, no albergue intencionalidad en él.

Para sopesar si alguien es «nacido del diablo» (Juan 8, 44), esto es, hijo de la viuda, hay que dirigirse a observar a esa persona en concreto, porque de nosotros al final sale lo que llevamos dentro. No hemos de basar nuestro juicio de valor por un retrato pictórico salido de manos ajenas al retratado. También hay que tener en cuenta que dentro del agudo odio que tienen los hijos de la viuda contra la Iglesia Católica, San Ignacio de Loyola, fundador de la Orden de los Jesuítas, es de los más odiados ya que los Jesuítas han sido, posiblemente, el conjunto de personas que más beneficio y bien ha hecho por la humanidad. Tal cual lo estoy diciendo. La Orden Jesuíta fue quién evangelizó las Américas y llegaron hasta Filipinas y Japón. Y esta es la razón por la que San Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuítas además de un gran Santo, lean su obra, sea tan odiado por los hijos de la viuda.

El Papa San Pío X en 1907, en su Carta Encíclia Pascendi‘, decía lo siguiente de los intrusos modernistas en la Iglesia. Es decir, de los masones que se infiltraban ya entonces en la Iglesia a través de los seminarios.

“sin tener en cuenta la disposición interna del alma, de la cual solo Dios es el juez”, se manifiestan (los intrusos modernistas) porsus principios, su forma de hablar y su acción.”

– Papa San Pío X. Encíclica Pascendi, n. 3.

Anton Lavey haciendo el signo del cornuto.

Y así es. Lo que llevamos dentro tarde o temprano se refleja en nuestros principios y en nuestro obrar. Y al masón, esto es, al simulador y mentiroso (Juan 8, 44), una vez que se le conoce se le ve venir. Lean a San Ignacio de Loyola y vean por ustedes mismos el por qué de ser tan odiado por el diablo y por sus hijos espirituales; y entiendan que la manera de atacarle, a San Ignacio, con más inquina es hacerle pasar a nuestros ojos por uno de ellos.

‘El diablo aún habiéndote matado, no parará hasta borrar toda la memoria que haya de ti en la gente que te amó. Y una vez conseguido y sin nada más que devastar, seguirá sintiendo la opresión de su odio en su propio recuerdo de ti.’ (Una reflexión intentando vislumbrar la inquina a San Ignacio).

Codex Magica (.pdf)

Les dejo el libro de Texe Marrs. Es valioso para conocer estos signos y así poder identificar el gravísimo problema, y lo extendido que está, de la satanista secta de la masonería.

Un saludo. Cuídense mucho.