Declaraciones de Sor Lucía al P. Agustín Fuentes en 1957.

«Dos eran los últimos remedios que Dios daba al mundo; el Santo Rosario y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Y, AL SER LOS ÚLTIMOS REMEDIOS, QUIERE DECIR QUE SON LOS ÚLTIMOS, QUE YA NO VA A HABER OTROS”. (Sor Lucía al R.P. Fuentes)