En esta vieja cinta de la Dark Web pueden hacerse una idea del trato que se recibe en manos de los demonios. Es decir, el trato recibido y sin descanso en el Infierno. Y tengan mesura con este asunto, porque el trato recibido allí es mucho peor que este vídeo.
Deberíamos configurar toda nuestra vida presente a evitar esto. Es decir, a sobrevivir al otro lado de este plano. Y tengan presente que hasta el último momento se nos tiende la mano, a todos y sin excepción. Porque no se nos condena,… nadie nos condena. Somos nosotros los que terminamos eligiendo dónde queremos estar.
«Señor, a Ti no te pierde sino el que te abandona.”
–San Agustín. (Confesiones IV, 9.14).
Hasta el último momento tenemos oportunidad de evitarlo.






