Los cuatro jinetes de Apocalipsis.

27 de febrero de 2021

La muerte sobre un caballo pálido, por Benjamin West, 1796.

Prólogo

Es muy importante conocer que la supresión de «la oblación y el sacrificio perpetuo» (San Daniel 9, 27), es decir, de la Santa Misa (sólo hay una, la Tridentina) en 1962 (enlace), y que hacía de muro de contención contra el poder de las tinieblas (San Lucas 22, 53); es decir, contra la influencia de los espíritus del aire, potestades y caudillos (de los demonios) (Efesios 6, 12), ejercida sobre nosotros y el mundo, es el desencadenante de los Últimos Tiempos.

También es importante recordar que la masonería, por el método de infiltración, logró hacerse con el control de las instituciones de la Iglesia Católica, y la hizo caer en apostasía en el Concilio Vaticano II (1962-1965) (enlace). La clave está en que el judío y masón Montini (Pablo VI), en 1962 modificó, violentó y destruyó el Canon de la Santa Misa. Y de aquí viene la situación que tenemos frente a nosotros: un genocidio cristiano global como paso previo para una nueva era de postcristianismo. En esto consiste el nuevo orden de la masonería.

Los cuatro jinetes de Apocalipsis

Primero vendrá la peste (caballo bayo, pálido), luego el hambre (caballo negro) con el comienzo de los dolores, después el exterminio del pueblo Cristiano (caballo rojo) y finalmente, la Parusía de Nuestro Señor (caballo blanco, que es el Espíritu Santo y su jinete es Jesucristo). Los otros tres caballos, bayo, negro y rojo, son el espíritu de satanás, y sobre este maligno espíritu cabalgan los demonios del aire que nos rodean, plagas de langostas.

Apocalipsis cap. 6

«1 Y así que el Cordero abrió el primero de los siete sellos, vi y oí a uno de los cuatro vivientes, que decía con voz como de trueno: 2 Ven. Y miré y vi un caballo blanco, [Espíritu Santo] y el que montaba sobre él [Jesucristo] tenía un arco, y le fué dada una corona, y salió vencedor, y para vencer aún [Parusía]. 3 Y cuando abrió el segundo sello, oí al segundo viviente que decía: Ven. 4 Y salió un caballo bermejo [color fuego], y al que cabalgaba sobre él le fué concedido desterrar la paz de la tierra [tierra: morada interior de los hijos de Caín], y que se degollasen unos [Caín] a otros [Abel], y le fué dada una gran espada [violencia]. 5 Y cuando abrió el sello tercero oí al tercer viviente que decía: Ven. Y miré y vi un caballo negro [representa el hambre] (1), y el que le montaba tenía una balanza en la mano. 6 Y oí como una voz en medio de los cuatro vivientes que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario, pero el aceite y el vino ni tocarlos. 7 Y cuando abrió el sello cuarto oí la voz del cuarto viviente que decía: Ven. 8 Y mire y vi un caballo bayo [pálido], y el que cabalgaba sobre él tenía por nombre Mortandad [la Muerte], y el infierno le acompañaba [el Hades iba tras de él]. Y fuéles [fuéles, 3ª per. del plural. Los caballos rojo, negro y pálido son el espíritu de satanás y sus jinetes son los demonios del aire, plagas de langostas, que nos rodean (Apocalipsis 9, 17-19)] dado poder sobre la cuarta parte de la tierra [sobre los hijos de Caín], para matar con la espada, y con el hambre, y con la peste (2) [peste, grandes campañasde engaño], y con las fieras de la tierra [demonios] (Apocalipsis 6, 1-8)

(1) Representa el hambre negra, en la cual un litro de trigo valdría un denario, esto es, el jornal de un obrero (Mateo 20, 2); el aceite y el vino debían ser mirados como artículos de lujo inasequibles de todo punto.

(2) Extracto de El Exorcismo contra Satanás y los Ángeles Rebeldes publicado por orden del Papa León XIII (enlace): «Después de esto, confiados en tu protección y patrocinio, con la sagrada autoridad de la Santa Madre Iglesia, nos disponemos a rechazar la peste de los fraudes diabólicos, confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor.»

(3) ¿Cuántos son los hijos de Caín? (enlace).

«LA MUCHEDUMBRE DE LOS HOMBRES QUE LE PERTENECEN»
«Algunos quieren que en templo de Dios, por el Anticristo, se entienda, no el mismo príncipe y cabeza, sino en cierto modo todo su cuerpo, esto es, la muchedumbre de los hombres que pertenecen a él juntamente con su príncipe, y piensan que mejor se dirá en latín, como está en el griego, no in templo Dei, sino in templum Dei sedeat, como si él fuese el templo de Dios, esto es, la Iglesia; como decimos sedet in amicum, esto es, como amigo.» (San Agustín: Ciudad de Dios, libro XX, capítulo 19)

«Otros también, sobre lo que dice (San Pablo): «bien sabéis lo que le detiene, y que principia a obrar el misterio de la iniquidad», piensan que lo dijo de los malos e hipócritas que hay en la Iglesia, hasta que lleguen a tanto número que constituyan un numeroso pueblo al Anticristo, y que éste es el misterio de la iniquidad, por cuanto parece oculto;» (San Agustín: Ciudad de Dios, libro XX, capítulo 19)

«CUYO EJÉRCITO SERÁ COMO LAS ARENAS DEL MAR»
«Y cuando se hubieren acabado los mil años, será Satanás soltado de su prisión y saldrá a extraviar a las naciones que moran en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, y reunirlos para la guerra, cuyo ejército será como las arenas del mar. Y subirán sobre la anchura de la tierra, y cercarán el campamento de los santos, y la ciudad amada.» (Apocalipsis 20, 7-9)

«Y FUÉLES DADO PODER SOBRE LA CUARTA PARTE DE LA TIERRA»
«Y mire y vi un caballo bayo [caballos rojo, negro y pálido son el espíritu de satanás; el caballo blanco es el Espíritu Santo en la Parusía], y el que cabalgaba sobre él tenía por nombre Mortandad, y el infierno le acompañaba. Y fuéles [3ª per. del plural, son las potestades, los espíritus malos de los aires (Efesios 6, 12)] dado poder sobre la cuarta parte de la tierra [sobre los moradores de la tierra que son los hijos de Caín], para matar con la espada, y con el hambre, y con la peste, y con las fieras de la tierra [lobos, depredadores, los hijos de Caín].” (Apocalipsis 6, 1-8)


Entrada también publicada en uncatolicoperplejo.wordpress.com.

Un saludo.